Si el viajero pudiera desdoblarse y al mismo tiempo mirar hacia el norte desde el cerro del Panecillo donde está la estatua de la Virgen de Quito y hacia el sur desde la Basílica del Voto Nacional, en los extremos del Centro Histórico, vería con claridad el sendero que une ambas elevaciones hoy como hace 1.500 años. Este sendero es la 'Calle de las Siete Cruces', actualmente conocida como García Moreno, una ruta identificada por los Incas para comunicar al Panecillo con la loma de San Juan o Yavirac, cerros que pudieron haber sido centros de adoración y observación del Dios Sol y la Diosa Luna, además de servir como fuertes militares.
Recorrido
A la llegada de los conquistadores españoles, la Calle de las Siete Cruces se convirtió en una de las arterias más importantes de la ciudad. Sin embargo, algo había que hacer, para que los pobladores de la nueva ciudad olvidaran el antiguo sentido 'idólatra' de esta ruta tan principal. La respuesta vino en forma de cruz, y siete de ellas fueron emplazadas a lo largo del camino para que a cada paso los caminantes recordaran que ahora la ciudad estaba consagrada al 'verdadero' Dios. Las cruces que transformaron a este sendero inca en la avenida quiteña más cristiana siguen en su sitio original, demanera que el viajero puede reconstruir en su imaginación como el Quitu indio se convirtió en la Real Audiencia de Quito. A lo largo de este recorrido, el viajero podrá tocar las piedras incas que hoy sostienen al Palacio de Gobierno; verá la primera iglesia de Quito, la majestuosa Catedral Metropolitana; encontrará la mampara (pequeño portón interior dentro de la iglesia) más bella de la ciudad en el templo El Sagrario; disfrutará de una significativa muestra de la vida cotidiana de Quito en la Plaza Grande; y verá el templo barroco de La Compañía, una de las maravillas que se produjeron en el período barroco en el mundo entero. El Centro Histórico de Quito vive un auge que se refleja en el estado de conservación de sus monumentos, el dinamismo del espacio, y la presencia visible de inversión privada. Así, cerca de la Plaza Grande, usted podrá encontrar algunos restaurantes con sofisticados menúes. Entre ellos se puede mencionar el Rincon de Cantuña del Hotel Patio andaluz, con su magnifica comida ecuatoriana y española, ademas de sanduches y tapas. No deje de regalar a sus sentidos y disfrute del entorno del Quito colonial enuno de estos modernos locales. Para el postre y un buen café, haga un alto en la cafetería El Búho, al interior del Centro Cultural Metropolitano, también parte de esta ruta. Las siete cruces de la calle García Moreno son siete símbolos de la cristiandad, siete historias de fe, siete episodios de una ciudad que en pocas décadas sufrió enormes transformaciones: de un sitio de comercio indígena con una gran influencia geográfica, a un proyecto de capital Inca, para ser luego un centro administrativo colonial, la Real Audiencia de Quito, y finalmente la capital de la república del Ecuador.